Nuestro Katana Kinsakura (cerezo dorado) monta un Koshirae excepcional, inspirado en las del periodo Muromachi (1392 ~ 1573).
A principios de este período, la fabricación del tsuba se convirtió en una profesión independiente, hasta entonces estas habían sido
forjadas por Kaji (forjadores de espadas)o Kagamashi (herreros comunes), naciendo así los llamados Tsubashi (artesanos del Tsuba)
especializados en trabajar hermosas piezas con incrustaciones de latón, plata y oro. El Koshirae de aquellas fechas, empieza a refinarse
en todos sus componentes. La flor de Sakura (Sakura Hana) y la del Humeboshi (ciruelo)son los motivos más utilizados en la cultura
artistica japonesa. El Katana Kinsakura es un claro reflejo del refinado estilo Muromachi, que impulsó el sable japonés a la categoría de
arma-joya, sin dejar de ser un temible arma. El Tsuba de este bello Katana es de hierro lacado con incrustaciones en latón y plata, formando
dos flores de cerezo. Le acompañan un conjunto de Fuhigashira en hierro con flores de cerezo doradas a juego. El Ito utilizado para el
Hinerimaki es Nubuk marrón de primera calidad, que contrasta ante el same lacado en negro. Los Menukis son dos Bishi (rombos) de plata.
El Saya lleva un diseño bicolor a juego con la escala cromática del Tsuka, primer tercio marrón-lluvias con un leve pigmento de cobre en un
corte diagonal, y resto del Saya lacado Ishime tradicional, con un Sageo color vino moteado en negro. Una katana que hará las delicias de
los coleccionistas de katanas.
La hoja de kinsakura, con su bellísimo hamon tradicional, es de la serie Musha. Acero 1095 con hamon ônotare (olas grandes) con boshi
estilo Ômaru, y un bello Chû Kissaki de 4cm. La hoja con bohi le otorga un equilibrio ideal para la práctica de Iaido o Tameshigiri. El pulido
y resalte del hamon, hace una muy visible línea de temple con dos matices, bellos y muy tradicionales.